ESTUDIANTES

 

 

LOE: educación neoliberal, privatización y religión en las aulas.  

 

 

De poco a nada ha servido el proceso de debate previo de la LOE, tras la presentación pública del Anteproyecto el pasado mes de marzo.

 

El PSOE vuelve a hacer una falsificación del debate no teniendo en cuanta las aportaciones realizadas desde la comunidad educativa, otorgando un papel representativo a sus organizaciones estudiantiles y cediendo a las demandas del a Iglesia Católica y de la patronal de la enseñanza.

 

Intentaremos en este documento ampliar el posicionamiento inicial que publicamos en Abril.

 

 

NO A LA CONVERGENCIA EUROPEA : no a las políticas educativas neoliberales.  

 

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El Consejo de Coordinación Universitaria nos lanza un globo sonda sobre la aplicación del Espacio Europeo de Educación Superior en el Estado Español.

 

Estas propuestas conllevan la desaparición de 63 carreras universitarias "atendiendo al interés general, teniendo en cuenta la necesidad de vincular los estudios universitarios a la realidad, de flexibilizarlos y de fomentar tanto su eficiencia como su objetivo de creación de conocimiento", argumentan tras maquillarse la cara con cemento.

 

En otras palabras más cercanas a la realidad que los y las jóvenes vivimos,  eso significa algo así como adecuar las enseñanzas universitarias a las necesidades de las empresas que explotan y precarizan nuestras vidas, para que las puedan explotar y precarizar mucho mejor y mucho más rápido.

 

El conocimiento y la educación ya no son útiles ni rentables en el sistema de producción. Lo rentable ahora es que en la universidad aprendamos a aprender a aprender, aprendamos a ser flexibles, dinámicos, dúctiles. De darnos los conocimientos ya se encargará el mercado, a cada rato, en función de sus necesidades.

 

Para ello es necesario reestructurar todas las carreras universitarias, sus contenido y sus métodos, para que en vez de adquirir conocimientos sustantivos, saber, cultura, la universidad se encargue se hacer de nosotros y nosotras máquinas que se adapten perfectamente en el mercado de trabajo de la precariedad y que sepamos adquirir día a día lo que la “sociedad del conocimiento” nos proporciona.

 

Que la universidad no genere personas con formación integral y avances para el disfrute de la sociedad, sino que produzca trabajadores y trabajadoras-tuerca (para que encajen en cualquier tarea) y cubra las necesidades investigadoras de las empresas.

 

Las políticas neoliberales de la Unión Europea en la educación son aplicadas de igual manera por el Partido Popular y por el Partido Socialista. Los dos tienen las mismas “inquietudes” económicas. Pedro Solbes y Rodrigo Rato. Pilar del Castillo y María Jesús Sansegundo. La única diferencia: el barniz chachi guai de ZP de talante y paridad, para seguir ejecutando las mismas políticas que dicta la Sacrosanta Economía de Mercado.

 

Desde la Juventud Comunista planteamos que:

 

-la Universidad no puede ni debe instrumentalizarse para los intereses del mercado.

 

-la Universidad no puede regirse por criterios de rentabilidad económica como su fuera una empresa que hace tornillos.

 

-la Universidad debe formar personas con formación integral y no maquinas adaptables a las necesidades del mercado laboral.

 

-la Universidad es de todos y todas, de los que estudian en ella y de los que se benefician de los avances que produce: de toda la sociedad.

 

Nos tiran este globo sonda para ver si después del 14 de marzo seguimos durmiendo la siesta nacional que impera, o nos hemos despertado.

 

Van a ver que seguimos vivos y activos en la lucha por los derechos de la juventud y los y las estudiantes.

 

Llamamos al conjunto de la juventud estudiante a movilizarse contra las agresiones del neoliberalismo contra la Universidad pública.

 

 LA UNIVERSIDAD NO ES UN MERCADO

 

 LA EDUCACIÓN NO ESTA EN VENTA

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LOE: educación neoliberal, privatización y religión en las aulas.

 De poco a nada ha servido el proceso de debate previo de la LOE, tras la presentación pública del Anteproyecto el pasado mes de marzo.

 El PSOE vuelve a hacer una falsificación del debate no teniendo en cuanta las aportaciones realizadas desde la comunidad educativa, otorgando un papel representativo a sus organizaciones estudiantiles y cediendo a las demandas del a Iglesia Católica y de la patronal de la enseñanza.

 Intentaremos en este documento ampliar el posicionamiento inicial que publicamos en Abril.

 

Principales críticas a la LOE.

 Podemos analizar la LOE desde cuatro críticas fundamentales: privatización / concertación, ausencia de laicidad, modelo pedagógico, falta de democracia en los centros y financiación.

 

 

Sobre la  concertación de centros

 

 El PSOE en esta  ley equipara los centros públicos a los centros concertados, confundiendo a la educación pública con la educación privada sostenida con fondos públicos vía concierto. La  LOE considera  a la escuela concertada  en los mismos  términos que la educación pública o la privada. Reconoce la existencia de tres tipos de centro. Con ello elimina el carácter subsidiario de la educación privada concertada  respecto a la  educación pública.

 Se implementa el  proceso que arrancara con la  aprobación de la LODE allá por 1985, ley que regula la concertación y que será  derogada por la LOE.

 Esta ley  introduce los conceptos de elección de centro y el de carácter o ideario propio de los centros, principales  instrumentos  para la  segregación del alumnado por  cuestiones  religiosas,  blindando a  los  centros concertados. Estos conceptos son la justificación de la creación de los conciertos.

 El Estado –Social y de Derecho nos dicen- se desprende de la  obligación de  garantizar el acceso a una educación pública de  todos y todas,  relegando paulatinamente a la educación pública a un papel secundario  y  asistencial, con características de guetto  educativo  en los guettos urbanos  y  en las zonas rurales.

 En la  LOE se nos habla de reparto entre la publica y la concertada como  una justificación de la  doble red  sostenida con fondos públicos. La que si que está repartida es la población, tanto en lo  económico como  en lo  urbano, asi en los  barrios pobres, marginales o excluidos, esta la población pobre, marginal y excluida. En esos barrios no suelen  establecerse los centros concertados ni tampoco en el  medio rural. Así se construye el guetto.

 

 

La gravedad de este hecho no radica únicamente en la no asunción por parte del Estado de su responsabilidad educativa sino que también posibilita que la Iglesia y otras empresas obtengan  pingues  beneficios de la explotación  externalizada de este servicio a costa de las contribuciones de los y las trabajadores y trabajadoras.  Lo  realmente grave es que la  educación este pasando de ser un derecho de todos y todas para convertirse en un negocio de pocos.

 Si nos preguntamos  el porque las respuestas surgen fácilmente, y a la vista de algunas medidas de la LOE, más todavía.

 Una de ellas es que la enseñanza concertada puede aplicar la flexibilidad laboral a su profesorado a diferencia de la educación pública que se somete a un régimen de  oposiciones y concursos para acceder a plazas de funcionariado.

 Es mucho más económico contratar en un centro concertado que sacar plazas públicas, con unas costosas condiciones de trabajo y unos  engorrosos derechos laborales.

 Debemos analizar este hecho dentro del proceso de desmontaje del Estado de Bienestar, en el  que paulatinamente  los servicios públicos están siendo externalizados, siendo la educación en todas sus fases, un servicio de central interés empresarial, por sus  rendimientos económicos y por su papel fundamental en los procesos  de formación y cualificación de fuerza de trabajo  y de sometimiento  ideológico  y político en el pensamiento único neoliberal.

 Aquí las estadísticas obscenamente publicadas por el  Ministerio de Educación nos dan la  razón.

 Es más  que ilustrativo que del total de centros  que ofrecen enseñanza primaria, secundaria, bachillerato y F.P. y la posibilidad de impartir educación infantil- el paquete básico de la  educación- solo 3 son públicos y 1.265  privados y concertados. No  existe ninguna  errata en las cifras, por escandalosas que parezcan.

 En la actualidad hasta el 34% del alumnado esta matriculado en centros concertados, frente al  30% en el curso  95/96. En el  alumnado migrante este porcentaje es en la  actualidad del  19%. El resto de los datos  que se adjuntan aparte son  suficientes  para llevarse las manos a  la  cabeza.

 

 

La  religión sigue en la escuela.

 La  disposición adicional  II de la  LOE establece  que la  enseñanza de la  religión se regirá por los Acuerdos preconstitucionales  suscrito con la Sede Vaticana  y con las organizaciones de las  religiones musulmana, judía  y evangélica. Si no queríamos sopa nos sirven cuatro platos.

 No solo se seguirá impartiendo religión católica  en las escuelas, dentro del horario escolar y dentro del currículo sin que se establezca una alternativa, sino que  además  se introducen por la puerta de atrás  pastores evangélicos, rabinos judíos e imanes  musulmanes cuyos sueldos sufragaremos el conjunto de los contribuyentes aunque seamos ateos/as, pastarafarianos/as o agnósticos/as.

 Seguimos manteniendo que la religión pertenece al espacio de lo privado, que las diferentes iglesias que ofrecen sus servicios espirituales en España, especialmente la Iglesia Católica, cuentan con una red más que suficiente de liberados y sedes, edificios y centros -algunos construidos, sufragados y restaurados por todos y todas por su interés histórico-artístico, sin que la Iglesia pague alquiler por su uso cotidiano y exclusivo- como para que el  Estado tenga que ofrecer sus aulas y soportar los costes de personal  que acarrean tales servicios.

 No tenemos ningún problema  en con que  cualquier confesión religiosa  desee impartir  una enseñanza acorde a su credo siempre que financie esta actividad docente con sus recursos. Con su dinero pueden hacer lo que quieran. Pero nos parece como poco, poco serio, que usen patrimonio y dinero público para algo que, repetimos debe limitarse al ámbito privado.

 Además  es sabido que la  religión, como filosofía  idealista que pretende ofrecer una explicación de los problemas generales de la Humanidad, no se somete al microscopio de la Ciencia salvo cuando sus tesis chocan con excesiva violencia contra la realidad conocida. Podemos concluir que la religión es acientífica o incluso anti-científica.

 Creemos que las enseñanzas que se imparten en la escuela pública deben de someterse al rigor científico, desde una perspectiva crítica y con una voluntad de saber integral y  humanístico no entrando el libro del Génesis, la Resurrección de la  carne o la multiplicación de los  panes y los  peces en este marco. Saber contra creer.

 Es importante saber, y difundir, que el 80% de los centros concertados pertenecen a la  Iglesia Católica, siendo gestionados  por sus diversas congregaciones y movimientos, que en ellos la  selección del  profesorado está influida por cuestiones  extradocentes, y que en algunos de ellos la segregación sexual del alumnado es una practica sabida y consentida.

 En la actual coyuntura educativa hablar de concertación y  religión en las aulas es hablar de problemas sinónimos o al  menos notoriamente conectados.

 

 

El modelo  pedagógico, contenidos y configuración de los  cursos de la  LOE.

 

Ante la  evidente crisis  del sistema educativo y el aumento del fracaso y el abandono escolar pueden darse tres respuestas:

 a) Bajando las exigencias, el esfuerzo necesario es menor. Es el resultado que se le achaca a la LOGSE, aunque la situación merece un análisis profundo de las circunstancias que rodean al alumnado en la sociedad neoliberal de estas décadas, ya que la  LOGSE, en un análisis abstracto, esto es, sin tener en cuenta lo presupuestario, planteaba un método pedagógico comprensivo e integrador.

 b) Aumentando las dificultades y segregando al  alumnado, se consigue reducir la permanencia de los y las “problemáticos y problemáticas” y “mejorar” el ambiente de estudio de los y las que quieren seguir formándose. Éste era el camino indicado por la LOCE, muy acorde con la visión neoliberal de la educación como una inversión que, para rentabilizarla, hay que aplicarla sólo sobre el estudiantado más capacitado, para así extraer tanto de éstos como del resto la máxima plusvalía neta[1].

c) Por último, los y las defensores y defensoras del aprendizaje cooperativo (que son más que los y las  que defienden el modelo neoliberal, aunque esto se nos oculte) proponen incentivar un mayor esfuerzo de todos los agentes para conseguir que todos los estudiantes puedan alcanzar unos logros satisfactorios

 El PSOE, que tiene que reformar la  LOCE  más  como un lavado de cara, que como  una  reforma real, en este punto juega al eclecticismo y al pastiche entre la LOGSE y la LOCE en algunos aspectos, aunque hemos  de  reconocer que esta ley ofrece una visión más integral  de la educación y menos  segregadora que la turboneoliberal  LOCE.

 No por ello se recuperan cuestiones que la  LOGSE  impulsaba cuestionándose el carácter comprensivo de la  ESO con algunas medidas   que veremos  ahora.

 En la secundaria, fase en la que comienzan los  problemas de fracaso escolar  con mayor  fuerza y donde  se eliminan los  itinerarios que planteaba  la LOCE, limitándolos al último curso, pero se eliminan los dos ciclos internos, una de las medidas comprensivas que introducía la LOGSE,  volviendo  a un sistema de promoción curso a curso por materias superadas.

 Estas medidas atentan contra la  autonomía del profesorado a la hora de decidir la promoción del alumnado, encorsetando el  sistema de promoción.

 Como nota positiva se recupera la diversificación curricular que eliminó la LOCE.

 Por otra parte no se establecen  medidas de refuerzo en la educación primaria que prevengan el fracaso escolar.

 El modelo que plantea la  LOE  es notoriamente insuficiente para combatir el fracaso escolar, principal elemento de segregación educativa, social, económica y laboral.

 En cuanto a las materias que se imparten hay que señalar también varios aspectos criticables, pues a pesar de ser pocos los cambios dan lugar a importantes contradicciones.

 En primer lugar, el ataque a las humanidades, y especialmente a la enseñanza de la filosofía, es muy preocupante. Si bien el borrador inicial ha sido retocado, de sustituir Ética por Educación para la ciudadanía, Filosofía I por ésta misma para unas modalidades de bachillerato y por  Ciencias para el mundo contemporáneo para las científicas y de la supresión total de la filosofía en 2º, se ha pasado a una situación poco mejor.

 Ahora se plantea que todas estas asignaturas queden por ahora en las competencias de los departamentos de Filosofía, pero se abre la puerta para que diversos reglamentos permitan a otros profesionales impartir estas materias. Sólo se respeta la filosofía como contenido esencial en la Historia de la Filosofía de 2º, y en la mayoría de los cursos se suprime la enseñanza filosófica inherente a la Ética por una instrucción cívica. Esto supone un desprecio a dicha materia, que engloba las aportaciones del pensamiento de autores fundamentales, dando a entender que lo único necesario para el desarrollo personal del individuo es la formación cívica que de ella se puede extraer y más aún, enfatizando la que se extrae de otras fuentes. Esta reforma concreta supone un mecanismo descarado de aumento de manipulación ideológica y ataque a la formación libre del pensamiento del alumnado.

 Por otra parte no se plantea ninguna medida que palie la deficitaria enseñanza de idiomas extranjeros, lo que nos  parece contradictorio cuando se nos vende la creación de un Espacio Europeo de Educación Superior basado, entre otras cosas, en la movilidad del estudiantado. En España no sabe idiomas  quien quiere, a través de la educación pública, sino quien puede, a través de el refuerzo en centros privados.

 

¿Democracia en los centros de estudio? Suspenso.

 

La LOE del PSOE no plantea medidas que contribuyan a  democratizar la escuela.

 Por un lado, en cuanto a la elección del director  o directora de centros de enseñanza primaria, secundaria  se realizará por una comisión a tres tercios compuesta por el claustro, el Consejo Escolar  y la Administración.

 Con este modelo, la administración tiene un peso decisivo en la  elección del director, pudiéndose darse el  escenario en el cual una minoría de la  comunidad educativa del centro en connivencia con la administración puede elegir director o directora.

 En los centros de FP es directamente la Administración la  que selecciona al director al margen de la  comunidad educativa del centro.

 Por otra parte este cargo continúa detentando el monopolio de las competencias  coercitivas, mientras que el Consejo Escolar solo tiene capacidad de propuesta al respecto.

 El Consejo Escolar recupera ciertas competencias pero no recupera  la  de aprobar y ejecutar el presupuesto del centro que reconocía  la LOGSE.  ¿Para que aprobar y evaluar el  proyecto educativo, el proyecto de gestión del centro y la  programación anual sino decide sobre el presupuesto que hace efectiva esas decisiones?

 Por otra parte los  Consejos Escolares de las diferentes administraciones del Estado- desde  el Local hasta el del Estado-  siguen siendo órganos consultivos sobre la mayoría de las cuestiones.

 En ellos  la representación estudiantil lejos, no ya de  ser paritaria, sino  proporcional  disminuye hasta lo ínfimo.

 

La financiación de la educación pública.

 

La LOE  no  viene acompañada con una Ley de Financiación de la  Educación siendo esta una demanda ya histórica de la comunidad educativo, puesto que sentaría las bases de una financiación  permanente de la educación pública y evitaría que esta dependiera del vaivén presupuestario del Gobierno Central y de las C.C.A.A.

 Hemos de decir que España se encuentra por debajo de la media  de la OCDE( 5,2 del PIB.) en cuanto a presupuesto educativo. El gasto en educación en España se sitúa en 4,4% del PIB.

 En el año 1993 se invertía en España el 4’9% del PIB en educación; el año 2004, tras ocho años de gobierno del PP, se invertía el 4’4% que decíamos y, en caso de aplicarse íntegra la Memoria Económica que acompaña a la LOE, el incremento supondrá poco más del 0’2%, por lo que podemos de